La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) hace un llamamiento a las Administraciones sanitarias para adaptar el Sistema Nacional de Salud a la transformación demográfica que ya está experimentando España. Vivimos más años, pero el reto que tenemos por delante es conseguir que esos años se vivan con salud, autonomía y calidad de vida. Para ello, la semFYC considera imprescindible abandonar la planificación sanitaria centrada en respuesta reactiva a demandas agudas y a episodios aislados, y avanzar hacia un modelo de Atención Primaria proactivo, orientado a la promoción y a la prevención, y que dé respuesta a los problemas condicionados por la longevidad.
La semFYC ha expuesto este análisis en el marco de la presentación del congreso que arranca en unas horas en Las Palmas de Gran Canaria y que reúne a más de 2000 especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria en esta ciudad, procedentes de todo el país.
“Hemos ganado años. Ahora tenemos que ganar salud. La longevidad es una de las grandes conquistas sociales y sanitarias de nuestro tiempo, pero también nos plantea el reto de revisar cómo atendemos las necesidades en este grupo poblacional. No podemos seguir respondiendo a las necesidades de una sociedad que vive cada vez más años con un modelo pensado para atender procesos aislados y actuar de forma reactiva”, señala Remedios Martín, presidenta de la semFYC.
La presidenta de la semFYC señala, además que “necesitamos cambiar la mirada y transformar la organización de la atención. Pasar de responder a la enfermedad a anticiparnos a las necesidades de salud; de actuar ante un problema agudo a prevenir, acompañar y cuidar a las personas a lo largo de toda su vida con continuidad. Necesitamos una Atención Primaria más proactiva, integral y cercana, capaz de ofrecer a cada persona la atención que necesita, en el momento que lo necesita y en su contexto”.
La transformación demográfica no es un escenario futuro: es una realidad que ya lleva años modificando las necesidades de atención. El avance de las generaciones más numerosas —la llamada generación del baby boom y la generación X— hacia edades avanzadas, el aumento de la esperanza de vida y el mayor tiempo durante el que muchas personas conviven con enfermedades crónicas y multimorbilidad plantean nuevas exigencias al sistema sanitario. “No se trata de considerar la longevidad como un problema ni de medicalizar el envejecimiento, sino de preparar los entornos sanitarios y a la población mediante la alfabetización en salud y la promoción de hábitos de vida saludables que mejoren la salud de la longevidad, y que los años ganados se traduzcan también en años de vida saludable”, señala Remedios Martín, presidenta de la sociedad.
