Joana Cabrera Berger, médica de familia en el Centro de Salud de Chamán, forma parte del Comité Organizador y Científico del Congreso semFYC 2026. Su mirada combina el arraigo en la realidad canaria con una firme apuesta por la inclusión y la comunidad.
¿Qué significa el lema del congreso, “La fuerza de los alisios”?
Para mí, como canaria adoptada, “la fuerza de los alisios” habla de un clima especial, no solo meteorológico, sino humano. Es un clima que invita a compartir, a sentirse en casa. Los alisios traen una sensación difícil de describir: aire limpio, conexión con la tierra, con el mar, con la montaña. Es una experiencia que te invita a vivir y a integrarte en este entorno.
El congreso incorpora medidas estratégicas con nombres muy ligados a la cultura canaria. ¿Qué destacaría de ellas?
Hay una que me gusta especialmente: “rompiendo jaulas”. Cuando me propusieron formar parte de la organización, me atrajo mucho este enfoque, muy propio de Canarias. Es un planteamiento inclusivo, que refleja la historia de estas islas como lugar de paso, de encuentro y de mezcla. “Romper jaulas” significa salir de los límites en los que a veces nos encerramos y entender que la mejor forma de acercarnos a las personas es desde la diversidad, desde la libertad y desde la comunidad.
¿Qué tipo de congreso se encontrarán los asistentes?
Será un congreso muy de medicina de familia. Nuestra especialidad está en contacto directo con la sociedad, en la orilla, tocando lo que ocurre en la vida real. Nos movemos al ritmo de la gente, y eso nos obliga a estar siempre actualizadas. En un momento en el que la diversidad puede generar tensiones, creemos que es clave reivindicar esta forma de mirar: la diversidad como algo esencial. Desde la medicina de familia, acompañamos, acogemos y abrazamos esa diversidad.
¿Qué mensaje lanzaría a quienes están pensando en asistir o participar?
Noviembre será frío en la península, pero aquí tendremos un clima maravilloso, que ya es un gran motivo para venir. Además, Canarias es una tierra que abraza, y queremos que todas las personas que vengan sientan esa acogida.
Y, sobre todo, les animaría a participar activamente. El congreso lo construimos entre todas. No es solo un espacio para escuchar, sino para vivirlo, para compartir, para sentirlo. Queremos que sea una experiencia colectiva, hecha desde y para la comunidad.
